Este es también el caso del ocelote, un felino salvaje que habita en Centroamérica y para el cual se inició un proyecto de reintroducción de la especie después de que la población se redujera a sólo 100 ejemplares.
Varios animales en el mundo están en riesgo de extinción y la causa, en diversas formas, siempre es el ser humano. Desde la pesca hasta la caza descontrolada, pasando por la apropiación de su hábitat y los accidentes, muchas especies necesitan ser protegidas y, afortunadamente, hay quien piensa en ellas con proyectos de protección y reintroducción.
Este es también el caso del ocelote, un felino salvaje que habita en Centroamérica y para el cual se inició un proyecto de reintroducción de la especie después de que la población se redujera a sólo 100 ejemplares. Es uno de los animales en mayor riesgo de extinción en todo el planeta.
El ocelote es uno de los más grandes de los llamados pequeños felinos, entre los que también se encuentran el lince y los gatos monteses. Los ocelotes pueblan el continente americano y se encuentran entre el desierto de Sonora en Arizona y los Andes en Argentina.
La mayoría de estos especímenes viven en las selvas tropicales entre Brasil y Bolivia, donde todavía existen grandes porciones de bosque tropical en la actualidad. En la mayoría de los casos estamos hablando de zonas de difícil acceso incluso para los humanos.
En 1982, los “EE. UU. Fish & Wildlife Service” clasificó al ocelote como una especie en peligro de extinción. En su caso fue la caza y los accidentes automovilísticos los que redujeron tanto su población. Sin embargo, ahora se ha iniciado un proyecto conjunto entre universidades, centros de investigación, agencias gubernamentales y los habitantes, para reintroducir al felino y llevar la población nuevamente a al menos 200 ejemplares para 2033.
Precisamente para ayudar a que estos animales tengan crías sanas y con mayor heterogeneidad genética que la de sus padres, diversas autoridades locales como la estadounidense Fish & Wildlife Service, la Universidad Duquense, el Caesar Kleberg Wildlife Research Institute y la asociación Predator Conservation han comenzado a criar los ejemplares presentes en Texas mediante intercambios entre ranchos y varios zoológicos estadounidenses.
Los ocelotes se encuentran alojados en el Refugio Nacional de Vida Silvestre Laguna Atascosa que, además de tener una mayor cantidad de ejemplares, también cuenta con más espacio, útil para permitir que los ocelotes se reproduzcan y crezcan con un poco de privacidad, sin estar constantemente bajo la mirada de los investigadores.


