Se trata del recorrido más cercano realizado en este siglo por UL21, que orbita alrededor del Sol una vez cada 1.130 días, en promedio.
El jueves 27 de junio, la Nasa logró captar imágenes impresionantes de un par de asteroides, mientras surcaban el espacio próximo a la Tierra a una velocidad de 93.000 km/h.
El asteroide 2011 UL21, apodado como el «asesino de planetas», junto con su acompañante recién descubierto, 2024 MK, forman un sistema binario y fueron clasificados por los científicos como «potencialmente peligrosos».
Los investigadores del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la agencia espacial estadounidense monitorizaron la trayectoria de estos cuerpos celestes y lograron registrar el evento utilizando el radar Goldstone.
El asteroide UL21, de casi tres kilómetros de diámetro y forma esférica, y 2024 MK, un objeto alargado y angular de 150 metros, pasaron a una distancia de aproximadamente 6,6 millones de kilómetros de nuestro planeta.
Este encuentro ha sido el más cercano de UL21 con la Tierra en este siglo, siendo este cuerpo un visitante habitual que orbita alrededor del Sol cada 1.130 días, en promedio. A pesar de la alarma inicial, los análisis de sus órbitas futuras aseguran que no representarán una amenaza directa para nuestro planeta a corto plazo.
(De interés: Un grupo de científicos podría haber encontrado las ‘esferas Dyson’ que pueden detectar vida extraterrestre).
La relevancia de este avistamiento radica no solo en el seguimiento de estos gigantes espaciales, sino también en la capacidad de utilizar estas observaciones para estimar sus órbitas, masas y densidades mutuas.
«Su descubrimiento es particularmente importante porque podemos utilizar mediciones de sus posiciones relativas para estimar sus órbitas, masas y densidades mutuas, lo que proporciona información importante sobre cómo se formaron», dijo uno de los científicos a ‘Mail Online’.
El asteroide UL21, de entre 1,7 km y 3,9 km de ancho, se destaca por ser más grande que el 99 % de los asteroides cercanos a la Tierra conocidos. Aunque el impacto de este asteroide sería mucho menos catastrófico que el evento que exterminó a los dinosaurios, podría causar devastación a escala continental.
El evento también ha generado un llamado entre los expertos para mejorar los sistemas de detección de objetos espaciales potencialmente peligrosos, resaltando la importancia de estar preparados para futuras aproximaciones.


